Hace 40 años se desarrollaba la guerra por las Malvinas. Mucha fue la tinta que corrió para contar lo que sucedió y para honrar a nuestros héroes que en ella combatieron. Sin embargo, poco se sabe de una historia de heroísmo civil ultrasecreta que ocurrió durante esa contienda armada. En 2012 se publicó un libro sobre los vuelos secretos que pilotos de Aerolíneas Argentinas realizaron, corriendo un alto riesgo de ser derribados, para traer armamento desde Tel Aviv, Trípoli y Ciudad del Cabo. Estos vuelos se realizaron mientras los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas combatían en las islas y en el mar. Entre pilotos, directivos y operarios de la empresa aérea, sumaban unas 50 personas involucradas en la misión. Además, dos civiles tucumanos tuvieron una participación fundamental en esa operación de alto riesgo: Aníbal Fósbery y Eduardo Sarme. Ellos fueron los enlaces iniciales para traer armamento desde Trípoli. Particularmente, el famaillense Sarme coordinó la interacción de los pilotos y los libios cuando cargaban los aviones con armamento. Creo que como un homenaje a estos dos tucumanos es necesario difundir, particularmente en nuestra provincia, lo que ellos hicieron por la defensa de nuestra Patria y que se mantuvo en secreto por tanto tiempo.
Rodolfo Gerardo Ezquer
rezquer@gmail.com
FE DE ERRATAS
En la nota necrológica sobre fray Aníbal Fósbery (06/05) se consignó, por error, que fue fundador de la Unsta. En realidad, en la fundación de la Universidad Católica en 1965 intervino fray Alberto Quijano, quien fue su primer Rector. Fósbery fue prior dominico y ocupó luego el cargo de Rector en la casa de altos estudios. Pedimos disculpas por la errata.
FE DE ERRATAS II
En la nota “Una audiencia de 90 minutos que estuvo cargada de tensión” se escribió por error: “el juez de impugnación Lucas Maggio”, cuando el nombre del magistrado es Facundo Maggio. Pedimos disculpas por la errata.